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Situado en el noreste de La Cepeda,
nos encontramos con un diseminado caserío situado en una
hondonada que es Escuredo. Viejas casas de piedra con antiguas
puertas de roble dan a este pueblo el antiguo aire rural. Tanto es
así, que todavía se conserva en buen estado el horno comunal,
donde se siguen horneando las hogazas y conserva las antiguas
herramientas de amasar y hornear.
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Su iglesia dedicada a San Jorge
alberga un retablo e interesantes imágenes de pequeño tamaño,
algunas talladas por un vecino del pueblo.
Como curiosidad, merece la penar visitar dos fuentes situadas una
en el Truébano, con una amplia pradera, y la otra cerca de la
casa del Barrilero, el último artesano de barriles de vino.
Aunque el proyecto está pospuesto, se prevé realizar un pequeño
embalse que facilitaría el caudal ecológico de los arroyos
Barbadiel y Valeo y el riego en numerosos pueblos, completando
así el sistema de pequeños embalses de La Cepeda Alta.
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Fuente
en Escuredo
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EXCURSIONES EN ESCUREDO
Podemos realizar numerosas y
diversas excursiones desde Escuredo. Una ruta nos lleva hasta el Cueto
Grandiel (punto geodésico) que nos descubre
Valdesamario. Durante este recorrido nos encontraremos con
numerosas rocas de cuarzo blanco puro y rosáceo que extrajeron
hace varios años de la zona. Resulta interesante visitar la Cueva
de La Braña, pequeñas explotaciones auríferas
romanas. dista a pocos kilómetros siguiendo un camino en
dirección a una zona de pinares que, girando a la derecha
justo antes de llegar, nos muestra un valle de prados. Se
utilizaba la técnica de mina o cueva en la roca viva para
fragmentar la roca, que hoy en día, si frotamos entre los dedos
algunos restos de piedras, nos dejan restos de polvo dorado
brillante.
Si se ha disfrutado del anterior paisaje, sin duda hay que
dirigirse a las Médulas de Villaviciosa.
Se extienden a lo largo de diez kilómetros entre el río Omaña y
la frontera cepedana y muestran el paisaje originado utilizando la
técnica de la "arrugia" (se araba la tierra, se soltaba
el agua que habían subido y tamizaban el barro resultante con
pieles y ramajes donde recogían el polvo de oro).
Para disfrutar de excelentes panorámicas del valle donde
transcurre parte de la Cañada trashumante de la Vizana, debemos
caminar apenas cuatro kilómetros por el antiguo camino de la Utrera.
La Fuente del Bebedero es limpiada y refrescada, como manda la
tradición, por el primer ganadero que pasa. Aquí se dice que
subió un carro sin descanso Felones, el Cíclope de Morriondo, de
los más forzudos de la comarca.
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